BuscadorBuscador de inmuebles
Búsqueda por mapa ¿PREFIERES BUSCAR POR MAPA?

Noticias

QUIERES QUE TE VAYA BIEN EL TRABAJO EN 2016?
HABITOS QUE DEBEMOS DE EVITAR...

Para ser más productivo no basta con echar horas en la oficina, lo importante es lograr aprovechar al máximo el tiempo que estamos en ella. Es importante identificar qué tipo de hábitos laborales están minando nuestra capacidad para cumplir con nuestras tareas mejor y más rápido... Tenemos que evitar:

1. Perdernos en internet

Cada vez más personas usamos internet como herramienta de trabajo, pero es fácil acabar perdiendo horas buscando información sin solucionar el problema para el que necesitábamos ayuda. Y eso por no hablar del tiempo que perdemos en las redes sociales con asuntos que nada tienen que ver con nuestro trabajo.

Si tienes tareas que hacer, no te pierdas en internet si no es para buscar rápidamente la respuesta a una pequeña duda, de lo contrario no harás más que perder la concentración. Si te surgen dudas que no sean urgentes anótalas y trata de solucionarlas en un momento en que estés más relajado.

2. Apostar por la multitarea

La multitarea es un concepto que proviene de la informática, pero aplicado a los humanos se refiere a la aparente sensación de que podemos hacer varias cosas al mismo tiempo... "Sólo el 2% de la población es capaz de lograrlo."  Si el resto de nosotros tratamos de hacer dos cosas a la vez nuestra atención decrece y acabamos siendo menos productivos en el largo plazo.

3. Mirar el correo todo el día

El correo es una herramienta necesaria, pero solemos recibir muchos más de los necesarios para realizar nuestras tareas. Hay trabajos en el que se reciben cientos de correos diarios que en su mayoría no sirven para nada y si recibimos notificaciones con cada nuevo mensaje no haremos otra cosa que nadar en spam... Lo ideal para no malgastar el tiempo es configurar nuestro correo de tal manera que sólo recibamos notificaciones de los remitentes importantes. El resto de correos podemos leerlos al principio y al final de la jornada. Consultar el 'mail' sólo dos veces al día es la clave de la productividad"Revisar el correo cada 20 minutos es una pérdida de tiempo."

Según estudios, cada vez que recibimos una notificación de un correo o mensaje de texto nuevo perdemos de media 10 minutos en leerlo y además, perdemos entre 10 y 15 minutos adicionales en ver el resto de correos, ver los enlaces o documentos adjuntos y otras tareas relacionados con el simple hecho de echar un vistazo a la bandeja de entrada.

4. Recurrir a "Licencias Morales"

Una “licencia moral” es el término usado para definir cosas que hacemos aún sabiendo de que son malas como recompensa a un supuesto buen comportamiento. Por ejemplo, en las dietas, tras una semana comiendo verduras hervidas y pescado a la plancha, pensamos que nos merecemos hincar el diente a los donuts que ha traído nuestro compañero por su cumpleaños.

Esta licencia es muy perniciosa para tratar de instalar cualquier nuevo hábito, incluido todos los relativos a hacer mejor nuestro trabajo. Lo importante para adoptar una nueva costumbre es pensar que no es algo que hacemos contra nuestra voluntad. Si ahorramos dinero o tratamos de hacer ejercicio lo hacemos porque queremos, no porque algo nos está obligando: y sí lo hacemos bien la recompensa es lograr nuestro objetivo, no minarlo.

5. Dejar lo más duro para el final

Mucha gente comienza el día cumpliendo con las tareas más sencillas y dejando las más complejas para última hora. Esto es una malísima idea que suele acabar de dos formas: obligándonos a alargar nuestra jornada laboral –algo que acaba minando nuestra productividad, por mucho que le pese a algunos directivos– o haciendo el trabajo de forma chapucera. Es mucho más fácil que reunamos las fuerzas para acabar con las tareas más complejas al arrancar la jornada, no al finalizarla

Todos tenemos una fuerza de voluntad limitada, que decrece a medida que avanza el día. Es por ello que es mucho más fácil que reunamos las fuerzas para acabar con las tareas más complejas al arrancar la jornada, no al finalizarla.

6. Celebrar demasiadas reuniones

Nada interrumpe mejor la productividad que una reunión innecesaria. Es cierto que hay asuntos que es mejor tratar cara a cara, pero en demasiadas ocasiones las reuniones no sirven para nada y son una auténtica perdida de tiempo. Lo mejor para la productividad de una empresa es que el departamento de Recursos Humanos obligue a la persona que convoca una reunión a establecer un esquema concreto de qué va a tratarse en ella, que contemple necesariamente el tiempo que se va a emplear en revolver el asunto. 

7. Estar todo el día sentado

No mover el culo de la silla es malo para la salud (las personas que están sentadas más de ocho horas al día tienen el doble de riesgo de padecer problemas cardiovasculares que las personas que pasan en una silla cuatro horas o menos) y puede minar tu productividad. El simple hecho de levantarnos a hablar con la gente hace que se refresquen nuestras ideas.

8. Retrasar el despertador

Un buen descanso nocturno es necesario para que seamos productivos, felices y más resueltos en la toma de decisiones. Para lograr dormir como es debido hay que seguir una serie de hábitos pero algo muy importante es no caer en la trampa de retrasar el despertador. 

Retrasar la alarma de su despertador una y otra vez solo consigue que nos acabemos despertando antes de tiempo sólo para poder retrasar lo inevitable. Esto es una estupidez, pues estás perdiendo horas de sueño verdaderamente reparador para ganar unos minutos de sueño fragmentado que sólo servirá para que estés más cansado. Si eres incapaz de no caer en la trampa, aleja el despertador lo suficiente para que no puedas andar retrasando la alarma.

9. No saber priorizar

Mucha gente piensa que tener muchos objetivos en mente es la mejor forma de garantizar el éxito, pues si una idea falla al menos hay muchas otras en la recamara. Desafortunadamente, esta idea no sólo no se corresponde con la realidad, además puede ser una estrategia extremadamente ineficiente.

"La diferencia entre la gente exitosa y la gente muy exitosa es que los segundos dicen ‘no’ a casi todo." Hay una gran diferencia entre complacer a la gente y ayudarla. Saber decir 'no' a una persona o tarea cuando no es del todo prioritaria es fundamental para poder finalizar con éxito las tareas verdaderamente importantes.

La planificación es necesaria, pero tampoco es bueno pasarse. 

10. Hacer demasiados planes

Una correcta planificación de tareas es fundamental, pero en ocasiones podemos pasarnos. Hay gente demasiado organizada, rozando lo maniático, algo que no es nada bueno para ellas ni su equipo. En nuestro día a día surgen imprevistos que no podemos prever y cuando llegan tenemos que ser capaces de cambiar de planes sobre la marcha, algo que es muy difícil si estamos acostumbrados a tener todo tremendamente parcelado.

En determinados entornos laborales es mejor trabajar con tareas intercambiables que nos permitan tener cierta flexibilidad para lidiar con los imprevistos.

11. No hacer planes

Si planificarlo todo demasiado puede ser poco productivo, aún peor es no tener nada pensado. Antes de acometer ningún objetivo a largo plazo tienes que trazar una estrategia que te guíe por los pasos necesarios para alcanzar tu meta. Darte cuenta a mitad del proceso que lo que tratabas de hacer no es posible es muy frustrante.

12. No apagar nunca tu teléfono

Los 'smartphones' se han convertido en una suerte de apéndice de nuestro cuerpo. Es cierto que, en la actualidad, es difícil prescindir de ellos, en la medida en que es la principal herramienta de comunicación para estar conectados con nuestros familiares, compañeros y amigos. Pero como decíamos antes, si queremos ser productivos tenemos que descansar, y es muy difícil hacerlo si estamos permanemente enganchados a nuestro teléfono.

No sólo es adecuado tratar de dejar a un lado las tareas laborales una vez que hemos completado nuestra jornada, además es un buen hábito que, al menos, apaguemos nuestro teléfono por la noche: las constantes notificaciones hacen que nos desvelemos y fijar la vista en la pantalla justo antes de acostarnos –o, peor aún, en mitad de la noche– es la mejor forma de fastidiar nuestro descanso.

13. Ser perfeccionista

La búsqueda de la perfección suele ser el principal motivo de nuestra infelicidad y la gente que no es feliz no suele tener verdadero éxito. El deseo de mejorar forma parte de la naturaleza humana y es de gran utilidad, ya que se convierte en el responsable del progreso personal y de la sociedad. Pero llevado al extremo, sin embargo, puede causar más perjuicio que beneficio.

El perfeccionista tiene expectativas de sí mismo y se marca objetivos que no puede cumplir; el optimalista se marca objetivos ambiciosos que son difíciles pero factibles. Aunque no existe una técnica para identificar qué objetivos son realistas y capaces de inspirarnos, el psicólogo Richard Hackman sugiere que “la medida adecuada para tener una motivación máxima se encuentra en donde tengas un 50 por ciento de probabilidad de éxito”. 


enviando
 
 
Si desea más información sobre este inmueble llámenos al TEL. 965 125 113 ó bien rellene el siguiente formulario: